Organizaciones que realmente han cambiado

Dentro de Buurtzorg (quiere decir “consultorio de barrio” en holandés), las enfermeras trabajan en equipos de 10 a 12 personas, que se ocupa de unos 50 pacientes en un barrio pequeño y bien definido. […]

Dentro del equipo no hay líder; las decisiones importantes se toman de manera colectiva, el cuidado de la salud se planifica de modo que un paciente siempre vea a una misma enfermera, o a dos, que tienen tiempo de sentarse, tomarse una taza de café y conocer mejor su historia y sus preferencias.

El cuidado médico ya no se reduce a poner una inyección o una venda; se visita y se respeta a los pacientes integralmente, y se presta atención no sólo a sus necesidades físicas sino también a las emocionales, relacionales y espirituales.

Buurtzorg intenta no ser necesario, y restablecer la vocación en el sentido de que el bienestar de los enfermos supera los intereses de la organización.

¿Los resultados? Escandalosos: Ernst&Young estima que Holanda se ahorraría cerca de 2.000 millones de euros/año si todas las organizaciones de atención domiciliaria de salud obtuvieran los resultados de Buurtzorg.” (F. Laloux)

Los humanos hemos nacido para que las cosas nos importen. Nuestras instituciones magnifican o debilitan esta capacidad humana. (J. Dutton)

Compartir

Dejar un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.